
El reto de la geometría curva
En un techo plano, el agua fluye de forma relativamente predecible hacia los drenajes. En una superficie curva, el escurrimiento cambia según la pendiente local de cada punto del domo, y suele concentrarse en la base o en las uniones con otras estructuras, que son las zonas donde más aparecen filtraciones.
Además, un material rígido o poco adherente puede desprenderse de una superficie curva con el tiempo, especialmente si hay movimiento térmico.
Un producto que se adapta a la curvatura
La alta plasticidad de Rescate Estructural TG3 permite modelarlo directamente sobre superficies curvas sin necesidad de moldes o cimbra adicional, adaptándose a la geometría exacta del domo mientras impermeabiliza en la misma aplicación.
Presta especial atención a la base del domo y cualquier unión con muros o estructuras adyacentes —son los puntos donde más se concentra el escurrimiento de agua y donde más se debe reforzar la impermeabilización.