Cómo entra el agua hasta la varilla
El concreto, al ser poroso, permite la entrada de agua y de las sales disueltas en ella. Con el tiempo, esa humedad llega hasta el acero interno de refuerzo (las varillas) y empieza a oxidarlo, debilitándolo poco a poco hasta que se degrada casi por completo.
El primer aviso visible suele ser una mancha rojiza en el techo o en una columna —el óxido de la varilla filtrándose hacia la superficie a través de los mismos poros por los que entró el agua.
Por qué el daño se acelera solo
El acero oxidado se expande dentro del concreto, y esa expansión rompe la estructura interna desde adentro, permitiendo la entrada de más agua y aire hacia el acero. Es un ciclo que empeora solo con el tiempo, no se detiene por sí mismo.
Detenerlo a tiempo requiere limpiar el óxido de la varilla expuesta, protegerla, y reparar con un microconcreto impermeable como Rescate Estructural TG3 que evite que vuelva a entrar agua a esa zona.